
- Prepara el film transparente Extiende una lámina limpia de film transparente sobre tu encimera. Asegúrate de que sea lo bastante ancha para cubrir por completo el filete, con un buen sobrante por los lados.

2. Coloca el filete Sitúa tu filete de pescado fresco (previamente secado con papel de cocina) en horizontal sobre la parte inferior del film.

3. Envuelve bien apretado Dobla el film sobre el filete expulsando el máximo de aire a medida que lo enrollas. El aire es el principal responsable de las quemaduras por congelación: un envoltorio bien hermético es la clave para preservar la textura.

4. Sella los bordes Dobla y repliega los extremos del film por debajo del filete para formar una protección totalmente hermética alrededor del pescado.
Consejos para una conservación óptima
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Duplica la protección: mete los filetes ya envueltos en una bolsa de congelación hermética con cierre zip para evitar olores y la formación de escarcha.
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Etiqueta y pon la fecha: anota en la bolsa la especie y la fecha de congelación.
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Tiempo de conservación: los pescados magros (como el eglefino o el bacalao) se conservan hasta 6 meses, mientras que los pescados grasos (como el salmón) se consumen idealmente en un plazo de 2 a 3 meses.
Cómo descongelar tu pescado con total seguridad
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El método suave (recomendado): coloca el filete envuelto en el frigorífico entre 12 y 20 horas antes de cocinarlo. Una descongelación lenta preserva la textura de la carne y evita la proliferación bacteriana.
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El método rápido: sumerge el filete (siempre sellado en su film o en una bolsa hermética) en un bol de agua fría. Estará listo en 20 o 30 minutos. No uses nunca agua caliente.
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Que evitar siempre: no descongeles nunca el pescado a temperatura ambiente sobre la encimera, y evita el microondas, que puede cocer los bordes dejando el centro congelado.

