Al horno a 180 °C, de 10 a 12 minutos, con limón y una nuez de mantequilla: el filete de eglefino no pide nada más. Su carne es más fina que la del bacalao, así que se hace más rápido y más suave. Una receta de diario, un plato, cuatro personas, veinte minutos.
- Raciones: 4 personas
- Tiempo total: 20 minutos
Ingredientes
- 4 filetes de eglefino de Islandia sin piel (140 a 160 g cada uno)
- 1 limón (el zumo y unas rodajas)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 30 g de mantequilla
- 1 diente de ajo, aplastado
- Unas ramitas de perejil de hoja plana o cebollino, picados
- Sal y pimienta recién molida
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C. Seca los filetes con papel de cocina y sazona con sal y pimienta.
- Engrasa una fuente y coloca los filetes sin superponerlos. Riega con el zumo de limón y el aceite y reparte el ajo aplastado.
- Pon una rodaja de limón y una nuez de mantequilla sobre cada filete.
- Hornea 10 minutos si los filetes son finos, 12 minutos si son gruesos. La carne debe volverse justo opaca y separarse en lascas: ni un minuto más.
- Espolvorea el perejil o el cebollino y sirve con patatas al vapor o arroz, regando con el jugo de la fuente.
El producto adecuado
El filete, fino y rápido, está hecho para esta receta: nuestros filetes de eglefino sin piel, ultracongelado en origen.

