Un lomo de eglefino escalfado ocho minutos y una salsa de mantequilla y limón montada en dos: el plato del domingo en Reikiavik. El escalfado es la cocción más suave, la que mantiene intacta y nacarada la carne fina del eglefino. La salsa se hace mientras el pescado se cocina.
- Raciones: 4 personas
- Tiempo total: 25 minutos
Ingredientes
- 4 lomos de eglefino de Islandia sin piel (150 a 180 g cada uno)
- 800 g de patatas de carne firme
- 1 litro de agua + 1 hoja de laurel, 1 ramita de tomillo, 1 cucharadita de sal gruesa (para escalfar)
- 100 g de mantequilla fría, en dados
- 1 limón (el zumo y la ralladura)
- 1 chalota, picada fina
- 50 ml de vino blanco seco
- 1 cucharada de cebollino picado
- Sal y pimienta recién molida
Preparación
- Cuece las patatas al vapor o en agua con sal, 20 minutos, hasta que estén tiernas.
- En una cazuela grande, lleva el agua a fuego suave con el laurel, el tomillo y la sal gruesa. Introduce los lomos y déjalos escalfar 8 minutos sin que llegue nunca a hervir.
- Mientras tanto, reduce la chalota con el vino blanco en un cazo pequeño hasta que quede una cucharada de líquido.
- Fuera del fuego, incorpora la mantequilla fría dado a dado sin dejar de batir, hasta obtener una salsa lisa y brillante. Añade el zumo y la ralladura de limón y sazona con sal y pimienta.
- Escurre los lomos sobre papel de cocina, sírvelos con las patatas, nápalos con la salsa y espolvorea el cebollino. Sirve enseguida.
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