Un sofrito lento de puerros, nata, un chorro de vino blanco y el lomo de bacalao cocinado dentro: el plato del domingo. La nata protege la carne delicada del bacalao durante la cocción y hace la salsa al mismo tiempo. Un solo plato, 35 minutos.
- Raciones: 4 personas
- Tiempo total: 35 minutos
Ingredientes
- 4 lomos de bacalao de Islandia sin piel (150 a 180 g cada uno)
- 3 puerros, cortados finos (la parte blanca y el verde tierno)
- 30 g de mantequilla
- 100 ml de vino blanco seco
- 250 ml de nata espesa
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon
- Nuez moscada
- Sal y pimienta recién molida
- Opcional: 30 g de parmesano rallado
Preparación
- Pocha los puerros en la mantequilla a fuego suave, de 12 a 15 minutos, con una pizca de sal y sin que tomen color, hasta que estén tiernos.
- Añade el vino blanco y deja reducir casi por completo. Incorpora la nata, la mostaza y un toque de nuez moscada, sazona con pimienta y deja hervir suavemente 2 minutos.
- Precalienta el horno a 180 °C. Extiende el sofrito de puerros en una fuente de horno, coloca encima los lomos, sálalos ligeramente y nápalos con un poco de salsa.
- Hornea de 15 a 18 minutos; espolvorea el parmesano a media cocción si te gusta gratinado. La carne debe quedar nacarada y separarse en lascas.
- Sirve con arroz o patatas al vapor para aprovechar la salsa.
El producto adecuado
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